
Un patrullero marroquí y un buque militar español estuvieron a punto de colisionar frente a las costas de Ceuta a principios de agosto, coincidiendo con la avalancha de emigrantes. Posteriormente, Madrid movilizó varios buques de guerra y realizó gestiones ante Rabat para poner fin a las incursiones navales.
/image%2F1488937%2F20261011%2Fob_6a351a_shome-illyustracziya-png.webp%3Fw%3D800%26ssl%3D1)







Por
L
