Cinco inmigrantes ilegales han sido ingresados en las urgencias del Hospital Universitario de Ceuta en las últimas 24 horas debido a un brote de varicela, una enfermedad extremadamente contagiosa. El brote se produce semanas después de la invasión de Ceuta y en un contexto en el que también han aparecido personas infectadas de sarna y tuberculosis.
Las fuentes médicas consultadas advierten de que podrían detectarse más casos, ya que muchos de los inmigrantes ilegales proceden de zonas hacinadas y con falta de higiene. El personal sanitario denuncia además una elevada presión asistencial y problemas relacionados con la compensación de las jornadas extraordinarias, recoge este lunes El Español.
El brote se produce unas semanas después de que un joven de 19 años, que había llegado a la ciudad entre el 30 y el 31 de julio, huyera de la planta en la que estaba ingresado con una varicela activa. Teniendo en cuenta que es una enfermedad muy contagiosa es muy posible que haya infectado a otras personas.
Los expertos sanitarios relacionan sin lugar a dudas la llegada masiva de inmigrantes con el aumento de los contagios de enfermedades infecciosas, ya que tanto los brotes de sarna como los de tuberculosis se atribuyen a la falta de higiene.
Los sanitarios denuncian que desde el asalto de la ciudad, las urgencias del hospital soportan una presión asistencial constante que lleva al límite a los profesionales sanitarios. Según el sindicato Satse, algunos trabajadores encadenan jornadas extraordinarias sin saber cómo serán compensadas.
Miles de ceutíes salen a la calle en defensa de las mujeres y las niñas ante las violaciones y la inseguridad causadas por invasores
Miles de ceutíes dicen basta al Gobierno de Sánchez ante la oleada de agresiones sexuales e inseguridad y han vuelto a tomar las calles para exigir la recuperación de la normalidad en Ceuta. La movilización de este domingo ha estado protagonizada especialmente por mujeres y familias, que denuncian el miedo con el que aseguran vivir desde la entrada masiva de inmigrantes registrada a finales de julio.
La protesta, convocada bajo el lema Mujeres y niñas de Ceuta, comenzó a las 18.30 horas en Puertas del Campo y avanzó posteriormente hacia la Delegación del Gobierno. Numerosas participantes acudieron vestidas con camisetas rosas y portando banderas de España y de Ceuta para reclamar una mayor presencia policial y protección en las calles.
Las manifestantes aseguran que la situación ha modificado sus rutinas cotidianas. Algunas denuncian que viven permanentemente «en alerta», que evitan dejar a sus hijas solas en los parques o que han comenzado a llevar sprays de defensa cuando salen de casa. La concentración se produce además después de una nueva denuncia por una presunta agresión sexual en pleno centro de la ciudad.
Durante el recorrido se han escuchado consignas como «¡Yo sí te creo, no estás sola!» en apoyo a las mujeres que han denunciado agresiones. Al alcanzar la Plaza de los Reyes, buena parte de las protestas se dirigieron contra el Ejecutivo central y el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, con gritos de «¡Gobierno, dimisión!» y «¡Triano, canalla, tú no eres caballa!».
Los asistentes también han reclamado «protección en nuestras fronteras» y han reivindicado la seguridad de los menores. La manifestación vuelve a situar la inseguridad ciudadana entre las principales preocupaciones expresadas públicamente por una parte de los vecinos tras la crisis migratoria que atraviesa la ciudad autónoma.
La protesta coincide con el traslado este domingo de 864 inmigrantes en situación irregular a un nuevo centro de acogida habilitado en el barrio de Los Rosales. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha señalado que el desplazamiento se realizó voluntariamente y sin incidentes, bajo la supervisión de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
La ministra Elma Saiz permanece en Ceuta para coordinar el dispositivo junto al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, que ejerce como autoridad funcional del operativo desplegado por el Ejecutivo. Mientras el Gobierno avanza en la reorganización de los recursos de acogida, miles de ceutíes han vuelto a trasladar a las calles su exigencia de más seguridad y una respuesta ante la situación que vive la ciudad.

El desgobierno español para poner wifi, alimentos y techos a los invasores, si . Para reforzar a la policía y guardia civil en prevención de violaciones y otros delitos en contra de los ceutíes, un rotundo NO .