El Departamento de Guerra de los Estados Unidos emitió una exención legal clave que autoriza al personal militar, civil y contratistas a revelar información clasificada sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (UAPs) al equipo de la iniciativa PURSUE (Presidential Unsealing and Reporting System for UAP Encounters). La medida, enmarcada en las directivas de transparencia del presidente Donald Trump, busca eliminar el temor a sanciones administrativas o judiciales por romper acuerdos de confidencialidad.
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Bajo este nuevo lineamiento, cualquier persona que posea Información de Defensa Nacional relacionada con objetos no identificados podrá entregarla directamente a los representantes designados de PURSUE. La norma invalida temporalmente las cláusulas de los Acuerdos de No Divulgación (NDA) y los Acuerdos de Adoctrinamiento para Programas de Acceso Especial (SAPIA).
Según la declaración oficial del Pentágono, la resolución busca destrabar testimonios cruciales: «Históricamente, personas con conocimiento directo de programas relacionados con UAPs citaron preocupaciones sobre posibles responsabilidades legales, pérdida de acreditaciones de seguridad o procesamiento administrativo». El documento oficial añade que el eximente «elimina esas barreras al autorizar explícitamente las divulgaciones cubiertas ante los representantes de PURSUE sin activar sanciones por incumplimiento de contrato».
«Bajo esta directiva, todos los miembros del servicio, personal civil y contratistas actuales y anteriores del DOW que posean o hayan tenido acceso a Información de Defensa Nacional (NDI) relacionada con los FANI están autorizados a divulgar la información protegida directamente a los representantes oficiales de PURSUE».
Sin embargo, las autoridades remarcaron que este permiso no implica una desclasificación automática ni autoriza a los implicados a filtrar datos a la prensa o al público. Toda la información suministrada a PURSUE entrará en un proceso de «evaluación de seguridad y eventual desclasificación», manteniéndose protegida mientras se procesa internamente.
¿Un avance real o la repetición de un mecanismo que ya existía?
A pesar del tono rotundo del anuncio, analistas como el investigador John Greenewald señalan que este mecanismo no es del todo inédito. La Ley de Autorización de Defensa Nacional para el año fiscal 2023 ya otorgaba facultades similares a la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) para recibir datos clasificados sin que los acuerdos de confidencialidad fueran un impedimento.
El antecedente más claro ocurrió a finales de 2023 con el exoficial de inteligencia David Grusch, a quien AARO garantizó por escrito que podía declarar libremente: «De conformidad con la ley, AARO está autorizada a recibir cualquier información relacionada con UAPs, independientemente de su clasificación y sin importar cualquier acuerdo de no divulgación que haya firmado».
🚨 The Department of War says NDAs and Special Access Program agreements will no longer block authorized UAP disclosures to PURSUE. But previously released records involving David Grusch raise an important question: What actually changed? https://t.co/28WlwBiYUc
— John Greenewald, Jr. (@theblackvault) September 14, 2026
Pese a esas garantías, Grusch declinó participar en las entrevistas oficiales debido a un vacío legal que la nueva orden tampoco termina de aclarar. En su momento, el denunciante advirtió que revelar datos sobre naves e inteligencias no humanas implicaba inevitablemente exponer programas militares convencionales entrelazados: «El problema clave aquí es que muchas de estas actividades tienen Guías de Clasificación de Seguridad convencionales que también cubren actividades no relacionadas con UAPs».
La gran incógnita que rodea al nuevo decreto es si la exención para PURSUE protege al testigo cuando la información sobre UAPs se solapa con secretos militares convencionales. Aunque el Departamento de Guerra mencionó explícitamente la suspensión de los acuerdos SAPIA, hasta el momento no se ha hecho público el texto legal completo de la orden, lo que impide determinar si ofrece un blindaje superior al de normativas anteriores.
La medida forma parte de un despliegue interagencial lanzado en mayo de 2026. Esta iniciativa, que integra al Departamento de Energía, la CIA, el FBI y la NASA, ya ha publicado cinco lotes de documentos históricos, y ahora suma este canal directo para recibir testimonios de primera mano desde el interior del aparato de defensa estadounidense.
Por MysteryPlanet.com.ar.