La compañía de Elon Musk dio un paso determinante en su estrategia de movilidad al iniciar la operación comercial de su nuevo vehículo automatizado en la ciudad de Austin, Texas. Se trata del Cybercab, un automóvil biplaza diseñado desde su origen para desplazarse sin conductor humano, marcando un cambio radical al prescindir por completo de volante y pedales.
Crédito: Tesla.
Este despliegue fue anunciado por la propia empresa a través de sus canales oficiales, asegurando que «el futuro ha llegado». En sus publicaciones, la firma destacó que «nuestra flota de vehículos Robotaxi ahora incluye Cybercab, nuestro primer vehículo autónomo diseñado específicamente sin volante ni pedales; lanzándose ahora en Austin, Texas».
Para poner en marcha esta experiencia, la plataforma móvil de la marca se actualizó para habilitar las solicitudes de viaje en la región. Con la invitación «Descarga la aplicación Tesla Robotaxi para comenzar a solicitar viajes», la compañía busca dar un salto cualitativo frente a las camionetas Model Y adaptadas que venía utilizando, apoyándose en la idea de que «el futuro del transporte es más seguro, más agradable y te devuelve más tiempo».
Esta propuesta se refleja en la arquitectura del habitáculo, pensado como un espacio de confort antes que como un puesto de conducción. La empresa detalló que «con aplicaciones de cine, música y juegos en una pantalla táctil de 22″, Cybercab te ofrece un espacio para ser productivo o relajarte», añadiendo además que el automóvil estará «pronto equipado también con hardware V5 Starlink para una conectividad completa».
I am currently in downtown Austin. There are @Tesla Cybercabs EVERYWHERE. All of the Cybercabs in these clips have no steering wheels or pedals.
Makes the vibe downtown feel so futuristic. Can’t wait for tomorrow! 🤖 pic.twitter.com/HLEVgssgxn
— Sawyer Merritt (@SawyerMerritt) September 3, 2026
Si bien Tesla remarca que el vehículo fue «diseñado para la seguridad, accesibilidad y confort, Cybercab está llevando la autonomía a todos y a cada viaje», el proyecto arranca en medio de discusiones técnicas en la industria. A diferencia de la mayoría de sus competidores, que emplean radares y sensores láser LiDAR para escanear el entorno, la tecnología de la firma se apoya exclusivamente en un sistema de cámaras y algoritmos. Esta elección mantiene la atención de los reguladores de tránsito, quienes evalúan las implicancias de seguridad que conlleva poner en circulación coches comerciales que no permiten la intervención manual de los ocupantes ante una emergencia.
El futuro ha llegado a Texas: así es el robotaxi de Tesla que busca revolucionar la movilidad urbana