Un equipo internacional de astrónomos acaba de realizar un hallazgo sin precedentes: la estructura ancestral de un supercúmulo de galaxias a una distancia récord. Se trata de una auténtica megaciudad cósmica en formación, cuya masa equivale a 5.000 veces la de nuestra Vía Láctea.
En esta imagen se observa el recientemente descubierto protosupercúmulo de galaxias denominado COSMOS-z3.1-A. Crédito: CTIO/NOIRLab/DOE/NSF/AURA. Procesamiento: T.A. Rector (U. Alaska Anchorage/NSF NOIRLab), M. Zamani & D. de Martin (NSF NOIRLab).
Esta gigantesca agrupación de materia fue detectada en una de las regiones más densas de la telaraña cósmica jamás observadas, ofreciendo una ventana única a los primeros capítulos de la historia del universo.
¿Qué es exactamente un protosupercúmulo?
Para comprender la magnitud de este descubrimiento, conviene imaginar el espacio como una inmensa red. En ella, las galaxias no flotan aisladas, sino que se agrupan por la fuerza de la gravedad formando «familias» conocidas como cúmulos.
Cuando varios de estos cúmulos se reúnen en un mismo sector, dan lugar a un supercúmulo, la estructura más grande que existe unida por la gravedad. El objeto recién descubierto, bautizado como COSMOS-z3.1-A, es un «protosupercúmulo»: la semilla o antepasado de una de estas colosales metrópolis espaciales.
Los científicos observaron esta estructura tal como era cuando el universo tenía apenas 2.100 millones de años, lo que la convierte en la más lejana y antigua de su tipo jamás registrada.
Mapeo en tres dimensiones para revelar la arquitectura secreta
El hallazgo fue posible gracias a los datos recopilados por la Cámara de Energía Oscura, instalada en el telescopio Víctor M. Blanco en Chile. Tras rastrear unas 150 agrupaciones primitivas, los astrónomos notaron que dos de ellas destacaban por una concentración extraordinariamente alta de galaxias.
Sin embargo, las imágenes convencionales del cielo solo ofrecen una vista plana en dos dimensiones. Para saber cómo se distribuían realmente estas galaxias en el espacio profundo, los científicos utilizaron espectrógrafos, instrumentos capaces de analizar la luz para medir la distancia exacta de miles de objetos en simultáneo.
Al combinar la información del Instrumento Espectroscópico de Energía Oscura en Arizona y de otros observatorios en Chile y Hawái, el equipo construyó un mapa tridimensional que confirmó la verdadera forma de la estructura.
Una rareza entre diez mil
La investigadora principal del estudio, Vandana Ramakrishnan, destacó la singularidad de esta megaciudad en construcción dentro del paisaje del cosmos primordial.
«COSMOS-z3.1-A representa las regiones más extremas y densamente pobladas del universo», afirmó la científica. «¡Calculamos que debería haber menos de un objeto como este por cada 10.000 cúmulos de galaxias!».
Ramakrishnan explicó además el impacto de este hallazgo para la ciencia: «Con este proyecto, esperamos entender el crecimiento de las estructuras masivas en el universo y cómo influyen en la evolución de las galaxias que albergan. También confiamos en obtener una mejor noción de cómo estos protocúmulos están conectados con la red cósmica en una escala más amplia».
Creciendo de abajo hacia arriba
Los mapas tridimensionales mostraron que estas estructuras primordiales poseen formas grumosas e irregulares, ubicadas justo en las intersecciones de múltiples filamentos o «hilos» de materia que alimentan a los cúmulos.
Este aspecto desordenado confirma la teoría actual de cómo se construye el cosmos: un proceso «de abajo hacia arriba», donde las estructuras más pequeñas nacen primero y se van fusionando con el tiempo hasta formar agrupaciones más grandes, redondeadas y estables.
En los próximos años, nuevas herramientas como el observatorio Vera C. Rubin en Chile permitirán descubrir más de estos titanes espaciales, ayudando a los astrónomos a reconstruir cómo el universo evolucionó desde sus primeras etapas hasta la red organizada que observamos en la actualidad.
Hallan en el universo profundo una megaestructura 5.000 veces más masiva que la Vía Láctea