La tormenta perfecta en el ‘estrecho de Ceuta’: gas en máximos y sin reservas para exportar a Marruecos/Ola de indignación tras la decisión del Gobierno de publicar en un mapa oficial a Ceuta y Melilla como zonas en disputa con Marruecos

La tormenta perfecta empieza a tomar forma. El precio del gas europeo (TTF) y el ibérico (Mibgas) está disparado por encima de los 70 euros/MWh, niveles no vistos desde el final del invierno de 2023. El hidrocarburo favorito de Bruselas para la generación eléctrica -con etiqueta verde gracias a la influencia de la exministra Ribera- acumula una subida del 150% en lo que va de año , más que ningún otro índice de referencia, ya sea crudo, metal, cripto, bono o bolsa.

Y llega en el peor momento, justo cuando España y el resto de Europa encaran la recta final del llenado de sus reservas estratégicas antes del invierno. Los niveles de almacenamiento bajos mínimos en comparación con años anteriores, aunque lejos de ser alarmantes para el consumo interno con un promedio del 73%, según los datos oficiales de Bruselas. Sí lo son, en cambio, según apuntan fuentes del sector energético a Business Insider España , si de lo que se trata es de seguir apuntalando el suministro europeo desde España o abasteciendo a Marruecos como ha ocurrido desde mediados de 2022.

Gasoducto Durán Farell

Al calor de la crisis migratoria de mayo de 2021, con una avalancha de 10.000 personas sobre Ceuta y Melilla, España comenzó a fraguar un giro histórico en su política exterior y energética que el Gobierno de Pedro Sánchez nunca ha explicado tras el apoyo explícito a la anexión marroquí del Sáhara occidental. En poco tiempo, Argelia anunció que cortaría el suministro de gas a través del gasoducto que arriba en Tarifa y Zahara de los Atunes (bautizado como Pere Durán Farell en el lado argelino; Magreb Europa en marroquí).

En meses después, de noviembre de 2021 a mediados de 2022, España revirtió el flujo del gasoducto, pasando de importar a exportar gas en dirección a Marruecos bajo unas condiciones y precios bajo secreto todavía un lustro después, aunque tiene que ver con el aumento desborbante de los suministros de gas licuado (GNL) desde Estados Unidos hacia Europa para desplazar el gas de Rusia, hasta 2022 el mayoritario en el Viejo Continente, o países afines como Argelia. En esa foto, Marruecos y España aparecieron como teóricos aliados bien avenidos de EEUU durante la Administración Biden.

Crisis de suministro

Aquella secuencia de acontecimientos tiene su eco en la crisis actual, en la que vuelven a convivir precios altos con la competencia entre Asia y Europa (y dentro de los propios socios europeos) por los suministros. Los datos de Cores , la agencia semigubernamental que vigila los hidrocarburos que llegan, salen y procesan en España, muestra hasta qué punto aquel flujo dejó de ser anecdótico.

En 2022 las exportaciones de gas desde España a Marruecos comenzaron en junio y sumaron unos 1.882 GWh hasta diciembre. En 2023 se dispararon hasta unos 9.472 GWh. En 2024 alcanzaron 9.703 GWh y en 2025 llegaron a unos 10.375 GWh, el máximo anual de la serie analizada. España pasó así de recibir durante décadas gas argelino que atravesaba Marruecos a convertirse en suministrador de gas del propio régimen marroquí y pieza clave de su sistema eléctrico, que está controlado por la emiratí Taqa .

Las condiciones son ahora peores que en 2021. Pese a que España conserva una enorme capacidad de importación gracias a su red de regasificadoras (que le permiten erigirse en puerto de entrada del gas de EEUU vía GNL), el sistema posee otro gasoducto (Medgaz) que mantiene conexión con Argelia .

Pero el margen para utilizar esa posición como plataforma de suministro regional es menor cuando Europa necesita llenar sus almacenes y el precio vuelve a dispararse. Pese a ello, Bruselas ha querido lanzar un mensaje tranquilizador hace unos días. «Según las proyecciones basadas en datos históricos, la UE avanza en la dirección adecuada para alcanzar un nivel suficiente de preparación de cara al invierno. En las circunstancias actuales, la Comisión no ve motivos para intervenir», señaló en un comunicado recogido por Efe.

Y ahí entra de nuevo Ceuta. La crisis de este verano ha sido de una escalada muy superior a la de 2021. Más de 70.000 personas entraron en la ciudad autónoma los días 30 y 31 de julio, según las cifras oficiales del Gobierno central y superiores según las autoriades locales. Todos señalan a Marruecos dentro y fuera del Gobierno, salvo el propio presidente Sánchez y algunos ministros afines. La Audiencia Nacional ha asumido la investigación para determinar si la entrada masiva pudo formar parte de una operación organizada. Un informe policial apunta hacia Rabat pese a que el propio Gobierno lo niega.

El escenario, por tanto, es más delicado que hace cinco años. En 2021 España tenía que gestionar una crisis migratoria mientras intentaba recomponer sus relaciones con Rabat y mantener abierto el suministro argelino. Ahora tiene además un mercado del gas tensionado y unas reservas europeas por debajo de los niveles habituales.

La relación energética con Marruecos tampoco es ya una cuestión menor. Los envíos españoles se consolidaron durante 2023, 2024 y 2025 y llegaron a superar los 10.000 GWh anuales. Pero sostener ese flujo requiere disponer de gas. Y cuando el continente europeo todavía está llenando sus almacenes antes del invierno, cada litro enviado hacia el sur tiene un coste de oportunidad. El dilema parece imposible de resolver: España necesita a Marruecos para controlar la frontera y, al mismo tiempo, ambos necesitan el gas de Argelia, que tiene múltiples postores a su puerta por la crisis en el Golfo Pérsico y la guerra que desató EEUU sobre Irán el pasado 28 de febrero.

https://www.businessinsider.es/mercados/tormenta-perfecta-estrecho-ceuta-gas-maximos-sin-reservas-para-exportar-marruecos_7033857_0.html

 

 

Ola de indignación tras la decisión del Gobierno de publicar en un mapa oficial a Ceuta y Melilla como zonas en disputa con Marruecos

 

El Gobierno de Pedro Sánchez ha generado una ola de indignación tras incluir en un mapa oficial a Ceuta y Melilla como zonas en disputa con Marruecos , al tiempo que representa al Sáhara Occidental como parte del reino alauita. El error apareció en el estreno del portal público de vivienda Casa 47 , una iniciativa estrella que quedó eclipsada por la controversia cartográfica y que rápidamente ascendió las redes sociales, tal y como ha reseñado The Objetive.

La disputa por el mapa se produce en un contexto de tensión diplomática, en plena invasión migratoria en Ceuta y después de que tres ministros marroquíes reclamaron públicamente la soberanía sobre las ciudades autónomas.

El episodio coincide además con un debate legislativo de alto perfil: en apenas tres días el Congreso votará una proposición de ley que concede la nacionalidad española a los saharauis nacidos bajo administración española.

Hasta el momento, el Gobierno no ha emitido una explicación detallada sobre el origen del error ni sobre los plazos para su corrección, mientras crece la presión para que el portal Casa 47 ajuste el mapa y reafirme la condición de Ceuta y Melilla como ciudades españolas, evitando lecturas que puedan interpretarse como un reconocimiento implícito de disputas territoriales.

https://gaceta.es/espana/ola-de-indignacion-tras-la-decision-del-gobierno-de-publicar-en-un-mapa-oficial-a-ceuta-y-melilla-como-zonas-en-disputa-con-marruecos-20260907-2254/

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