
Un vídeo difundido este domingo por el medio marroquí Hespress muestra a dos ciudadanos en Nador, en el norte de Marruecos, lanzando un mensaje directo al rey Felipe VI. En la grabación, fechada el 20 de septiembre, advierten que si el monarca visita Ceuta o Melilla —a las que denominan «tierras ocupadas»— los marroquíes «no ahorrarán ni una gota de sangre». El material ha circulado con rapidez en redes sociales españolas y ha reabierto el debate sobre la tensión territorial entre ambos países.
Los comparecientes se dirigen de forma explícita a «Su Majestad el rey de España Felipe VI» y vinculan la amenaza a una posible visita real a las dos ciudades autónomas. El tono no es el de una protesta diplomática rutinaria: emplean un lenguaje de sacrificio y confrontación, el mismo que en el nacionalismo marroquí se usa para reivindicar Ceuta y Melilla como territorio irredento. La pieza termina con un saludo a la audiencia de Hespress, lo que indica que no se trata de una grabación anónima, sino de un contenido difundido por un medio de gran alcance en Marruecos.
El vídeo aparece en un momento especialmente delicado. Tras la entrada masiva de julio en Ceuta, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que Felipe VI viajaría a las dos ciudades autónomas «en las próximas semanas». Sería la primera visita oficial del actual rey a Ceuta y Melilla desde que accedió al trono en 2014. En Rabat y en círculos anexionistas esa posibilidad se interpreta como una provocación comparable a la visita de Juan Carlos I y la reina Sofía en 2007, que ya entonces provocó una crisis diplomática y la retirada del embajador marroquí.
Esa línea la ha sostenido de forma reiterada Yahya Yahya, presidente del Comité para la Liberación de Ceuta, Melilla y sus islas. El activista ha condenado el anuncio del viaje, ha hablado de «enormes movilizaciones» y ha advertido de que el Gobierno español será «plenamente responsable» de las consecuencias. Su organización ha inspeccionado zonas próximas a Melilla, el consulado español en Nador y varios pasos fronterizos, y ha dejado claro que pretende estar «sobre el terreno» si el monarca pisa las dos ciudades. La frase del vídeo —«no ahorraremos ni una gota de sangre»— encaja con la retórica que el propio Yahya Yahya empleó hace casi dos décadas, cuando prometió que los marroquíes derramarían «hasta la última gota de sangre» si el rey visitaba Melilla.
No se trata de un comunicado oficial del Gobierno de Mohamed VI, pero sí de un mensaje público, grabado y amplificado desde el norte de Marruecos en plena preparación de protestas. La visita real sigue sin fecha concreta y el Ejecutivo español ha insistido en que se hará cuando existan las condiciones adecuadas. El vídeo, no obstante, deja una advertencia nítida: una parte del activismo marroquí no contempla el viaje de Felipe VI a Ceuta y Melilla como un acto protocolario, sino como una línea roja a la que responden con un lenguaje de amenaza y de sacrificio.
Sira Rego reconoce dificultades para reagruparlos con sus familias
El Gobierno de Sánchez admite que la mayoría de los menores llegados a Ceuta permanecerán en España: «Se van a quedar»

La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha dado por hecho este lunes que la mayoría de los menores extranjeros llegados a Ceuta durante la entrada masiva de finales de julio permanecerán finalmente en España. «La mayoría de los menores se quieren quedar en España y se van a quedar», afirmó Rego durante una entrevista en Hoy por Hoy, en la Cadena SER.
La declaración llega después de semanas en las que el Ejecutivo había situado como prioridad la reagrupación familiar de los menores siempre que fuese posible, ya fuera en Marruecos, en otras comunidades autónomas o incluso en terceros países europeos. La propia ministra reconoce ahora, sin embargo, que las dificultades para completar esos procesos harán que buena parte de los menores termine permaneciendo bajo tutela en España.
«Hay una ley que les protege»
Rego justificó su posición apelando al sistema español de protección de menores. «Hay una ley que les protege porque en nuestro país no importa la nacionalidad y el origen de un niño, tienen protección universal, todos son iguales ante la ley», señaló.
La ministra defendió que España debe garantizar los derechos de estos menores independientemente de su procedencia y sostuvo que algunos de ellos han huido de situaciones de violencia.
Su mensaje supone un cambio de énfasis respecto a las primeras semanas de la crisis, cuando el Gobierno insistía en la devolución o repatriación del mayor número posible de personas llegadas irregularmente, incluidos menores cuando legalmente fuera posible.
El pasado 25 de agosto, el Ejecutivo señalaba como premisa la «devolución y repatriación de la mayor cantidad de mayores y menores». Ya el 15 de septiembre, sin embargo, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, matizaba que los menores que no pudieran ser reagrupados permanecerían en España.
Marruecos no responde a los expedientes
Uno de los principales obstáculos es, según Rego, la falta de colaboración de las autoridades marroquíes. La ministra aseguró que Marruecos no ofrece una «respuesta fluida» a los procedimientos de reagrupación familiar y recordó que existen alrededor de 600 expedientes de etapas anteriores que no obtuvieron contestación de Rabat.
Rego llegó a relatar anteriormente el caso de un menor cuya familia quería recuperarlo y que tampoco pudo regresar por falta de respuesta de Marruecos.
«Esto, obviamente, es un problema o una dificultad a la hora de llevar a cabo la reagrupación familiar de menores», explicó. La ministra ha avanzado que en los próximos días estarán terminados los primeros expedientes correspondientes a los menores llegados durante la crisis de julio.
Rego quiere trasladarlos a la Península
Juventud e Infancia insiste además en que parte de los menores actualmente acogidos en Ceuta deben ser trasladados a centros situados en la Península. El Ministerio remitió el pasado 28 de agosto al Gobierno ceutí una propuesta para trasladar a 500 menores a recursos gestionados por entidades sociales fuera de la ciudad autónoma.
Rego sostiene que esa medida permitiría liberar inmediatamente cientos de plazas en el sistema de protección de Ceuta y facilitar la atención de los menores que todavía necesitan ser identificados o alojados.
«La prioridad debe ser sacar a niños de allí y llevarlos a la Península», defendió la ministra, que acusa al Gobierno ceutí de bloquear esta solución.
Cerca de un centenar ya han sido trasladados
Los movimientos hacia la Península ya han comenzado. Según datos publicados este lunes, cerca de un centenar de menores han sido reubicados desde Ceuta desde el 1 de agosto. Mientras tanto, el Gobierno central continúa tramitando expedientes de retorno y asilo del conjunto de personas que entraron irregularmente en la ciudad autónoma.
A mediados de septiembre, el Ejecutivo contabilizaba 5.482 retornos voluntarios a Marruecos y 307 expulsiones, y señalaba que la mayoría de los adultos que todavía permanecían en Ceuta serían devueltos salvo aquellos con derecho a protección internacional.
https://gaceta.es/espana/marroquies-amenazan-de-muerte-al-rey-felipe-vi-si-visita-ceuta-o-melilla-derramaremos-hasta-la-ultima-gota-de-sangre-20260921-1021/