Thomas Piketty: «El nerviosismo que vemos hoy en Washington tiene que ver con el hecho de que EE.UU. está perdiendo el control sobre el mundo»/El levantamiento del Sahel y los papistas

Thomas Piketty.

Pie de foto,Thomas Piketty investiga la desigualdad económica y la distribución de la riqueza,

    • Autor,Vinícius Mendes*

Hace cinco años, el economista francés Thomas Piketty lanzó una advertencia que resonó en todo el mundo.

La desigualdad generada por una élite privilegiada que acumula enormes riquezas había alcanzado niveles comparables a los que precedieron a la Revolución Francesa a finales del siglo XVIII.

El mensaje del economista sirvió como recordatorio de que, cada vez que surgen desequilibrios de esta magnitud, puede desencadenarse una crisis política capaz de cambiar el curso de la historia.

Aunque Piketty cree que la situación ha empeorado, mantiene una visión optimista del futuro.

Piketty sostiene que vivimos en una época plagada de distopías, una «visión trumpista del futuro que no funciona ni resuelve los problemas de desarrollo ni ambientales que necesitamos solucionar».

oLa panadera informal y exauxiliar de enfermería Luisana Serrano, de 34 años, junto a sus hijos en la entrada de su casa en el asentamiento La Fortaleza, cerca de Cúcuta, Colombia, el 9 de enero de 2026.

Pie de foto,La concentración de la riqueza genera desigualdades que pueden debilitar la democracia, según el economista.

Sin embargo, confía en que ese escenario distópico no llegará a concretarse y que el mundo avanzará hacia un orden multipolar, con mayor peso de las fuerzas democráticas e impulsado, en buena medida, por la presión del sur global.

El autor de «El capital en el siglo XXI» (2013) ha vuelto a poner sobre la mesa una serie de propuestas audaces, reunidas en el «Proyecto de Justicia Global», un informe del Laboratorio de Desigualdad Mundial (World Inequality Lab).

El Laboratorio, con sede en la Escuela de Economía de París, se trata de un centro de investigación internacional dedicado al estudio de las desigualdades en el mundo.

Entre las propuestas presentadas, figuran la creación de una moneda internacional única para reemplazar al dólar, nivelar el ingreso per cápita y una reducción de las horas de trabajo a menos de la mitad.

A continuación, presentamos extractos de la entrevista que Thomas Piketty concedió a BBC Brasil, editada y adaptada por BBC Mundo para los lectores de habla hispana.

En un mundo atravesado por tantos conflictos y Estados cada vez más centrados en sus propios intereses, ¿cómo conciliar este escenario con ambiciones globales tan grandes?

Vivimos en una época repleto de distopías. Los tecnomillonarios y los tecnonacionalistas promueven visiones locas del futuro –como la instalación de centros de datos, en cualquier lugar posible de la Tierra o en Marte– al mismo tiempo que libran guerras para extraer aún más combustibles fósiles en todo el mundo.

Es una visión trumpista del futuro que no funciona, que no resuelve los problemas de desarrollo ni los problemas ambientales que necesitamos solucionar. Es hora de debatir otra perspectiva. No podemos quedarnos de brazos cruzados, pesimistas, esperando a ver qué pasa.

Además, la agenda tecnonacionalista y tecnocapitalista no durará para siempre. No cumplirá sus promesas, aunque aún le queda mucho camino por recorrer. Vamos a ver qué sucede en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos en noviembre y en las presidenciales de Brasil.

Hace unos años, usted decía que la situación en el mundo era similar a la que terminó en la Revolución Francesa. ¿Ha cambiado algo desde entonces?

Diría que, en muchos sentidos, la situación ha empeorado. Pero seamos optimistas.

A largo plazo, las fuerzas democráticas y las luchas sociales estarán listas para transformar las instituciones y hacer del mundo un lugar más igualitario y con desarrollo. Es posible avanzar en esta dirección.

Peter Thiel.

Pie de foto,Los tecnomillonarios promueven escenarios distópicos, según el economista.

Entre las propuestas que presentaron, ¿hay alguna que considere más urgente?

La idea del informe es pensar qué tipo de desarrollo compartido podemos tener en un planeta finito. Si todos los países alcanzaran un alto nivel de desarrollo en el futuro: ¿cómo sería el mundo? Esa es la pregunta que nos hacemos.

Pero la respuesta depende de muchas condiciones. La transformación del sistema energético es una de ellas. Otro es un cambio estructural en los modelos de producción. También necesitamos reducir la desigualdad global para poder permitirnos inversiones en clima, educación y acceso a la salud.

Estas propuestas están en línea con lo que los países del sur global han planteado en los últimos años. Basta recordar que durante la cumbre del G20 de 2024, el presidente Lula propuso un impuesto global a las fortunas de los multimillonarios, una iniciativa que contó con el respaldo de Sudáfrica y de varios otros países.

Por supuesto, eso no es suficiente. Fue difícil convencer a los 20 países presentes, pero el hecho de que el tema se discutiera en el seno del G20 ya fue significativo. Demuestra que esta demanda de justicia económica y climática está presente.

¿Cree que la propuesta de un impuesto a las grandes fortunas tiene posibilidades de concretarse?

En un futuro relativamente próximo, habrá un grupo de países que avanzarán juntos para gravar a los multimillonarios y crear un sistema monetario internacional porque saben que el modelo actual no está funcionando.

El británico Phil White, de Patriotic Millionaires, sostiene un cartel con la consigna “Tax the Rich” (“Gravar a los ricos”) durante una protesta contra el Foro Económico Mundial (WEF), antes de su reunión anual en Davos, el 19 de enero de 2025.

Pie de foto,El impuesto a los multimillonarios figura entre las propuestas.

¿Por qué no funciona?

Pienso que la economía de Estados Unidos se está volviendo pequeña en comparación con el tamaño de la economía global. Era mayor en la posguerra de la Segunda Guerra Mundial, pero ha ido disminuyendo gradualmente, y será cada vez menor.

Por lo tanto, ya no sigue siendo posible que el dólar opere como moneda internacional en un mundo en el que la economía de EE.UU. es solo una pequeña fracción del PIB global. Esta no es una buena noticia para el mundo, pero tampoco lo es para Estados Unidos, dado que este sistema sobrevalora el dólar y contribuye a su enorme déficit comercial.

Sabemos que, si existen desequilibrios internacionales, surgen consecuencias geopolíticas. Las políticas actuales de Donald Trump son solo una reacción que no resuelve este problema.

¿Por tratarse de políticas belicistas?

Pienso que su mensaje es básicamente: «Pongo mis armas sobre la mesa para conseguir petróleo en Venezuela, Irán o Groenlandia y así reducir mi déficit interno». Pero nosotros creemos en un cambio estructural del sistema monetario internacional.

En una economía mundial multipolar. Es decir, una en la que ningún país tiene hegemonía sobre el PIB global, debemos contar con una moneda internacional basada en una canasta de divisas de Estados Unidos, China, India, Brasil, o de quien sea que contribuya a financiar el desarrollo de los países y a realizar inversiones climáticas.

Esto no será posible con el sistema actual. Y creo que sucederá antes de lo que la gente imagina.

Thomas Piketty.

Pie de foto,Piketty plante crear una «coalición internacional incompleta» para llevar adelante estos reclamos.

Mencionan la idea de crear una moneda internacional administrada por la ONU. Sin embargo, varios líderes mundiales acaban de cuestionar a esta organización por no haber podido «mantener el orden mundial». ¿Cree que es necesario crear una nueva entidad global o basta con reformarla?

Sería mejor que existiera un consenso entre los miembros de la ONU para transformarla, así como entre el FMI y el Banco Mundial.

Dado que eso no parece factible, va a ser necesario al menos durante un período de transición crear lo que llamamos una «coalición incompleta».

Es decir, una coalición de países que no abarque a todo el mundo, que en algunos casos ni siquiera incluya a Estados Unidos, pero que aun así logre avanzar en la dirección correcta.

¿Tiene un ejemplo de cómo funcionaría?

Está teniendo lugar ahora una convención, en el marco de la ONU, para impulsar la cooperación global en materia de impuestos a los más ricos.

La agenda busca incluir a más actores en el sistema tributario internacional, en especial a los países del sur global. Aquellos países que no quieren que las riquezas sean extraídas de los más pobres en beneficio de los intereses económicos de las economías del norte. Es una cuestión de soberanía. Y esta es solo una de las cuestiones.

Ya sabemos que algunos países, en particular Estados Unidos, votarán en contra de la convención. De todos modos, se está construyendo sobre la base de una fórmula de mayoría. Esto es muy importante, porque es diferente a otras convenciones como la del Clima que se basa en la unanimidad.

Donald Trump.

Pie de foto,«La visión trumpista del futuro no está funcionando», dice el economista.

Entonces, ¿cree que las conferencias climáticas, conocidas como COP, dejarán de funcionar?

No diría que son un fracaso, pero tampoco un éxito rotundo. Aunque se celebran anualmente, no pueden tomar decisiones porque se basan en el principio de unanimidad.

El diseño de la convención fiscal de la ONU se definirá el próximo año, pero ya está claro que las decisiones se tomarán por mayoría cualificada, porque es importante tener en cuenta el tamaño de la población de cada país.

No es posible que los países pequeños, por ejemplo, tengan los mismos derechos de voto que Brasil, pero tampoco queremos que los países ricos monopolicen este proceso.

¿Qué pasa si los países ricos y grandes como Estados Unidos no quieren participar?

Estados Unidos no querrá participar. Eso lo sabemos. Así como sabemos que su participación sería necesaria para la reforma del sistema monetario internacional. Pero la proporción de la población estadounidense con respecto a la población mundial, o incluso su participación en el PIB mundial, ya está empezando a disminuir. Si esto pasa, podrían perder su poder de veto.

Por cierto, ¿sabe algo de lo que casi nadie habla y que destacamos en el informe?

El FMI tiene una norma según la cual un país que controle el 15% de los votos, ya sea por el peso de su economía o por otros criterios de representación, puede vetar decisiones clave.

Entre ellas figura la emisión de Derechos Especiales de Giro (DEG), considerados por algunos como el embrión de una moneda internacional. Como Estados Unidos posee ese porcentaje de votos, tiene en la práctica poder de veto. Los gobiernos republicanos, históricamente, han hecho uso de esa capacidad para bloquear este tipo de iniciativas.

Pero, después de la crisis financiera de 2008 y de la pandemia, los gobiernos demócratas permitieron al FMI emitir DEG, que se repartieron según la cuota de cada país en la institución. No fue un gran avance. Yo creo que sería más justo distribuirlos según la población de cada país o el daño climático que padece.

Thomas Piketty.

Pie de foto,Piketty ganó visibilidad en la década de 2010 con el libro «El capital en el siglo XXI».

¿Cambiará esto entonces cuando Estados Unidos pierda su poder de veto?

Perderán muy pronto este poder de veto, porque si hoy EE.UU. posee alrededor del 15% del PIB mundial y, en consecuencia, los derechos de voto en el FMI, pronto caerán a cerca del 10%. Yo diría que esto sucederá durante los próximos 10 o 20 años. Es posible que veamos un cambio en la estructura del fondo.

Entonces, para responder a la pregunta desde el principio: debemos ser muy pragmáticos. En algunos casos, será necesario crear nuevas instituciones con esa «coalición incompleta», como la cooperación fiscal internacional o, tal vez, crear un impuesto global a la riqueza para financiar reparaciones climáticas.

Este nerviosismo que vemos hoy en Washington, por no llamarlo de otra manera, tiene que ver con el hecho de que Estados Unidos está perdiendo control sobre el mundo. Entonces, los nacionalistas, como Trump, reaccionan desesperadamente y ponen sus armas sobre la mesa. Esto es más un signo de debilidad que de fortaleza.

Al mismo tiempo, las agendas de la derecha radical son extremadamente populares. ¿La izquierda debería hacer que la agenda redistributiva recupere el atractivo popular?

La izquierda perdió sus ambiciones de impulsar propuestas para reducir la desigualdad y redistribuir la riqueza. Se consolidó un consenso en torno a la liberalización de los mercados y a la reducción de la progresividad fiscal, lo que perjudicó tanto a las clases de ingresos bajos como a las medias.

En muchos casos, la izquierda y la centroizquierda se han asociado con políticas favorables a las grandes corporaciones. Eso ha abierto espacio para discursos nacionalistas. A veces, estos movimientos son incluso más favorables al capitalismo que los propios partidos de centro. Lo hacen para atraer a votantes de las clases trabajadoras y medias, enfatizando una dimensión nacionalista que, como he dicho, no resolverá los problemas.

De hecho, ni siquiera los propios votantes confían plenamente en la agenda trumpista. Saben que los partidos proponen un mismo modelo de desarrollo que no aborda la desigualdad, pero no ven una alternativa. Esa es la principal explicación.

Manifestantes continúan con su protesta en la Puerta del Sol después de que el Congreso de los Diputados de España rechazara las medidas del gobierno en materia de vivienda, en reclamo de acciones urgentes para hacer frente a la crisis de vivienda y alquiler que atraviesa el país, en Madrid, España, el 2 de octubre de 2026.

Pie de foto,La falta de alternativa y expectativa de futuro es uno de los motivos que explican la época.

¿Se trata entonces de repetir las propuestas?

Si pasas años diciéndole a la opinión pública que no hay políticas económicas alternativas, que todos los gobiernos deben seguir la misma agenda a favor de las corporaciones y que lo único que realmente pueden hacer es controlar sus fronteras, después de 20 o 30 años, el resultado es un debate político que se reduce al control de fronteras y la identidad.

Abandonamos las discusiones sobre políticas económicas, sobre estructura de clases, sobre desigualdades socioeconómicas. Pero si los volvemos a abrir, las cosas empezarán a cambiar porque, en la práctica, si nos fijamos en los gobiernos nacionalistas que hoy están en el poder, al cabo de unos años la opinión pública ya no estará tan contenta con ellos.

Basta mirar los índices de popularidad de Trump en Estados Unidos. Esto es lo que me hace optimista, a largo plazo, con el regreso de soluciones internacionalistas, democráticas y más igualitarias, como las presentadas en el informe. No será fácil.

Thomas Piketty.

¿Cree que habrá un punto de inflexión?

Es imposible predecir qué tipo de catástrofe política, qué tipo de crisis conducirá a la transición, pero es importante debatir cómo queremos reorganizarnos antes de que ocurra. Debemos estar preparados para presentar una alternativa ahora mismo.

Escribí un libro sobre la historia de la desigualdad («Una breve historia de la igualdad», 2022) y una de las cosas que aprendí es que, en periodos críticos, cuando las sociedades necesitan cambiar el sistema y realizar cambios institucionales, deben estar preparadas para hacerlo.

Así surgieron la seguridad social, los servicios públicos, la educación universal y gratuita, el sufragio, los derechos laborales, la descolonización. Todo aquello que generó mayor prosperidad y mayor igualdad. No será fácil. Atravesaremos más crisis, catástrofes, luchas por el poder, pero al final el camino hacia la igualdad, la democracia y la prosperidad prevalecerá.

En un escenario en el que nada de esto ocurra y las propuestas del informe nunca se implementen, ¿cómo ve usted el mundo dentro de 50 años?

Si el rumbo no cambia, el mundo se volverá más desigual y más polarizado. En consecuencia, más inestable que ahora. Pero creo que este futuro distópico no se hará realidad.

Las fuerzas tecnonacionalistas incluso podrían ganar algunas elecciones. Pero, dado que no saben cómo resolver los problemas estructurales del mundo, el futuro será multipolar con predominio de las fuerzas democráticas y esto se deberá principalmente a la presión que vendrá del sur global.

https://www.bbc.com/mundo/articles/cw8r6rdyz2p0o

El levantamiento del Sahel y los papistas

El polvorín del Sahel: la oleada de golpes de Estado que asola al cinturón  de África

Los Estados del Sahel son, hasta ahora, los únicos países africanos que están rompiendo de forma completa y correcta con su pasado colonial, y lo están haciendo bien. Económicamente se financian con tenacidad y una combinación de ingresos provenientes del oro y el uranio que recuperaron de Francia, país que no ha renunciado a sus ambiciones coloniales.

Y hay que añadir que estos tres estados siguen en guerra y el Cuerpo Africano de Rusia apoya y entrena a los militares de estos países y combate a los insurgentes, apoyados y financiados por Francia y el país 404, antes conocido como Ucrania tal y como dice el representante de Níger en el discurso ante la Asamblea General de la ONU que os adjunto más abajo.

 

El Sahel son tres estados, Burkina Faso, Malí y Níger, y no han dicho hasta ahora que quieran reparaciones por la explotación sufrida durante la etapa colonial; no pierden el tiempo intentando obtener dinero de Occidente, sino que invierten su energía en su propio desarrollo. Construyen su propia economía y piden ayuda cuando la necesitan. No son muchos los países que han acudido en su ayuda, como sí lo han hecho Rusia y China, por ejemplo. Es lo que el representante nigerino en su discurso en la ONU llamó «amigos verdaderos» junto a Togo, Turquía y Marruecos. Y, especialmente, Argelia.

Después de los discursos en la ONU, Ibrahim Taoré, el dirigente de Burkina Faso, insistió en el tema el pasado sábado al afirmar que África ha sufrido una explotación masiva de sus recursos naturales y que eso ha conllevado un éxodo de mano de obra cualificada al extranjero, por lo que la Asociación de Estados del Sahel está ahora trabajando para revertir la situación. Y poco a poco lo están consiguiendo.

Por ejemplo, en Burkina Faso el lunes se ha inaugurado la primera refinería estatal de oro, con lo que definitivamente se rompen las cadenas coloniales. Un paso decisivo hacia la soberanía económica porque durante toda la etapa de la colonización y neocolonización francesa el oro de Burkina Faso se llevó a la metrópoli dejando solo polvo, pobreza y promesas incumplidas. Un patrón neocolonialista clásico. Lo que está haciendo Burkina Faso, el motor de la Alianza de Estados del Sahel, es una declaración de guerra contra el antiguo orden mundial, la encarnación de la soberanía que soñó Tomás Sankara. Como dijo el ministro de Minería, «durante demasiado tiempo, el sudor de nuestros trabajadores y las riquezas de nuestro subsuelo han alimentado cadenas de valor construidas en otros lugares. Nos dijeron que no teníamos la tecnología, ni la capacidad, ni el derecho a transformar nuestra riqueza. Hoy rompemos este ciclo de dependencia. Nuestro oro ya no se utilizará para enriquecer a otros mientras nuestro pueblo sigue necesitado». Porque el gobierno dice que «cada gramo extraído debe destinarse a la construcción de escuelas, hospitales, carreteras y al desarrollo de habilidades».

Los 10 países africanos con las tasas de pobreza más altas son Sudán del Sur (82,3%), Guinea Ecuatorial (76,8%), Madagascar (70,7%), Guinea-Bissau (69,3%), Eritrea (69%) Santo Tomé y Príncipe  (66,7%), Burundi (64,9%), República Democrática del Congo (63,9%), República Centroafricana  (62%) y Somalia (54,4%). Hasta 2022, cuando comenzó la revuelta anticolonial en el Sahel, Burkina Faso, Malí y Níger formaban parte de esta lista de los 10 países más pobres. Ya no. Eso es consecuencia de la revolución. Es consecuencia de la toma del control de sus propios recursos, esquilmados por el colonialismo francés durante siglos.

A esto se refirió el primer ministro de Níger, Ali Mahamane Lamine Zeine, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU y declaró que su país jamás volverá a renunciar a sus recursos. Afirmó que el uranio de Níger ha iluminado las ciudades europeas durante medio siglo, mientras que las ciudades nigerinas permanecían en la oscuridad. Que cuando expulsaron a los franceses, los técnicos de este país sabotearon los equipos al marcharse, pero que se han podido reconstruir de forma totalmente nigerina, sin ayuda internacional. Y que Francia sigue actuando igual, junto con el país 404.

Estos dos países son los principales «desestabilizadores del Sahel central» porque el conflicto en la región no es simplemente terrorismo, sino un intento de recuperar el control sobre los recursos africanos. El uranio de Níger, el oro, el litio, el gas, el petróleo y tantas otras riquezas de Malí y Burkina Faso siguen haciendo salivar a los imperialistas. Y por eso hay que tener mucho cuidado con lo que se dice en estos países imperialistas, porque su discurso de «terrorismo» y de «lucha contra el terrorismo» lo que oculta no es otra cosa que una «cínica maquinaria de recolonización», como lo calificó el representante nigerino.

Francia no se ha resignado a perder la influencia neocolonial que tenía en estos países y, en 2023, diseñó la llamada «Operación Fénix» con la finalidad de restaurar ese colonialismo perdido en el Sahel. Ha sido especialmente activo en Níger y de ahí la denuncia del representante de este país en la Asamblea General de la ONU.

El representante de Malí abundó en ello y se dirigió expresamente a los europeos para que «no permanezcan en silencio ante esta actitud irresponsable e inaceptable de Ucrania» en la desestabilización de los países del Sahel.

La AES es irreversible, aunque los ataques neocoloniales por parte de Occidente siguen. Desde el apoyo a los yihadistas hasta los intentos de golpes de Estado y pasando por las sanciones. Aún así, resisten. Y porque resisten, aprovechando la Asamblea General de la ONU, Indonesia y Burkina Faso firmaron un acuerdo de colaboración y cooperación cultural y económica. También Corea del Norte y Burkina Faso acordaron intensificar los contactos diplomáticos y las áreas de colaboración.

Dicho esto, hay que volver a Rusia, porque han transcurrido 10 días desde el «terremoto Lavrov» ante Rubio y los euroatlánticos han entrado en pánico, tanto que se están apresurando a eliminar los efectos del terremoto. En Rusia 10 días son un mundo. Tal vez por eso, porque aclararse no es fácil, hay quien, fascinado por Rusia, ha decidido vivir en un mundo alternativo y fantasioso.

Para hacer más gráfico lo que está pasando en Rusia hay que referirse a La Odisea, no a la película, sino a la obra de Homero. Supongo que es sabido que se retrata el viaje de Ulises a Ítaca, su tierra; un viaje que dura 10 años a los que hay que sumar otros tantos que duró la guerra de Troya. Mientras espera la llegada de Ulises, su mujer, Penélope, se convierte en una mujer de dos caras: todos creen que Ulises ha muerto y, asediada por los pretendientes, promete que se casará con uno de ellos cuando termine el sudario de su suegro. Y lo teje de día mientras lo deshace de noche. Queda a criterio de cada quien (sobre todo en Vitigudino) quién es Penélope de día y quién Penélope de noche en la Rusia de hoy. Aunque ya metido en la hondura griega, otra comparación posible sería la del dios romano Jano, el de las dos caras.

La Rusia de hoy se basa en un esbozo, como el patrón al que hay que acogerse: el «compromiso absoluto con los objetivos de la operación militar especial, incluyendo la resolución política y diplomática mediante la eliminación de las causas profundas del conflicto». Ese esbozo se hizo en 2022, se mantiene inalterable desde entonces y se ha convertido en una referencia constante en las notas de las embajadas y representaciones diplomáticas rusas ante el resto del mundo. Pero hay quien se queda permanentemente absorto en el esbozo sin tener en cuenta lo que pasa a su alrededor. Y el alrededor es que unos interpretan el esbozo de una manera y otros, de otra. O bien la Penélope de día y la de noche, o bien Jano.

Por ejemplo, asistimos al hecho de que lo anterior, lo del «compromiso absoluto, etc.,» aunque se haya dicho miles de veces, no ha sido hasta la reunión de Lavrov con Rubio cuando ha quedado expresamente reflejado así. Esto hasta los de Vitigudino lo pueden entender. Incluso los del universo alternativo. Incluso los del constructo conceptual. Porque se ha dicho ante quien se tiene que decir: EEUU. En otras ocasiones o ante otros interlocutores es irrelevante. Por ejemplo, aunque se haya dicho en el pregón de Vitigudino, con la plaza llena el día de las fiestas, y se haya repetido en otros pregones, con las plazas llenas, en otros pueblos el día de las fiestas, eso no es relevante.

Y no lo es porque desde hace mucho tiempo Rusia ha apostado por llegar a un acuerdo con EEUU, casi de cualquier tipo -y ahí está lo de los «Acuerdos de Anchorage», cuyas interpretaciones varían dentro de Rusia sobre lo que se ofreció y a lo que se renunció, y esto es así porque desde el Kremlin nunca se dijo en qué consistían; por eso se habla, aún hoy, de «espíritu de Anchorage», porque un espíritu es algo etéreo y no concreto-, y específicamente durante la presidencia de Trump. Guste o no que se diga, y aún a riesgo de enfadar aún más a los de Vitigudino, Rusia hará lo que haga falta para llegar a un acuerdo con EEUU dentro de la presidencia de Trump. Más abajo tenéis algo de esto.

Por eso es importante el «terremoto Lavrov» del otro día, porque la contundencia de Lavrov se interpretó como que se había acabado la paciencia rusa y que esa apuesta por el acuerdo durante la presidencia del tipo al que tanta pleitesía rinden los euroatlánticos (y os recomiendo que, al menos, recordéis lo que ha venido publicando el enviado especial de Putin para los acuerdos con EEUU, algo de lo que os he puesto aquí y aquí, entre otras veces) había pasado a la historia. Pues no, para nada. Y eso en solo 10 días.

Hay que prestar atención a la cumbre del Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico de noviembre para ver hasta dónde llega la cosa y si hay una reunión entre Putin y Trump a la que se puede sumar Xi. El Kremlin lo ve bien. Tan bien que Yuri Ushakov, asesor principal de Putin, ha sugerido (ayer, día 30) que «el presidente chino Xi Jinping, como anfitrión de la próxima cumbre de la APEC en Shenzhen, podría tomar medidas para organizar una reunión trilateral con el presidente Putin y Donald Trump durante el evento». Putin y Trump hablan con frecuencia por teléfono, así que ¿por qué la prisa de verse en persona y con un hipotético mediador? Entre otras cosas por el «terremoto Lavrov», a lo que hay que añadir que se está hablando son mucha fuerza de una hipotética tregua limitada (en el argot diplomático es «reducción gradual de la intensidad del conflicto») porque los euroatlánticos están presionando muy fuerte para que haya «algún gesto» de reconciliación con EEUU tras el «terremoto Lavrov». Y eso que solo han pasado 10 días.

Se puede afirmar que para la diplomacia rusa (diplomacia, no cuestiones dichas por aquí o por allá, incluido en Vitigudino) la expresión «eliminación de las causas profundas» hace referencia formal a la no expansión de la OTAN hacia sus fronteras, la neutralidad defensiva del país 404 (desmilitarización y desnazificación) y el reconocimiento de las nuevas realidades territoriales, o sea el Donbás, Jersón y Zaporiyia como parte de Rusia. Este es el mérito del «terremoto Lavrov», que se ha dicho expresamente donde tiene que decirse: en EEUU. Nada de esto se había dicho así allí hasta ahora formalmente. Puede que lo dijese Putin en el famoso Alaska, pero no hay constancia de ello por el mutismo del Kremlin al respecto, aunque, como digo, las interpretaciones varían dentro de Rusia sobre lo que se ofreció y a lo que se renunció allí. Como la cosa está caliente en Rusia por esto, Lavrov habló el día 29 sobre ello, como digo más abajo. Y lo hizo con contundencia.

Entre otras cosas, por la división interna que hay (euroatlánticos y euroasiáticos) y el cómo los primeros -Putin incluido- han venido sujetando a los militares hasta ahora cuando no han tenido más remedio que aflojar algo la cuerda que les sujetaba. Os recuerdo que eso ha comenzado a pasar cuando la popularidad del ejército es mayor que la de Putin. Por lo tanto, por mucho que se hayan dicho las cosas en cuestión muchas veces no se ha hecho con la misma fuerza, ni el sitio adecuado, hasta hace 10 días. Esto hasta viviendo en Vitigudino se puede apreciar solo con ver causa y efecto, porque no hay efecto sin una causa que lo provoque. Porque la «blandura» se ha endurecido en contra del sentir y del querer de los euroatlánticos.

Lo de Vitigudino me recuerda a una historia acaecida hace un año. Me llamaron reiteradamente para hacer un programa de esos que están de moda en youtube y siempre me negaba, hasta que un día acepté. Pero cuando dije que iba a criticar a Rusia (a la Rusia controlada por los euroatlánticos del Kremlin), de la misma forma en que lo hago aquí, se acabó el tema. Nunca hubo más requerimientos a que participase. Es lo que tienen los pro-rusos alternativos, que son más rusos que los rusos. O sea, como dice el dicho, más papistas que el papa.

Y, por cierto, quedan por ver dos cosas de lo de «eliminación de las causas profundas», si se consiguen o no: la totalidad de Jersón y Zaporiyia como rusas y, especialmente, lo referente a la «desmilitarización y desnazificación» del país 404. Para eso hace falta algo más que hablar, como vienen insistiendo en ello los militares desde hace más de un año y a lo que se siguen resistiendo los euroatlánticos, aunque se hayan visto obligados a aceptar un mayor grado de hacer militarmente hablando. Y a abandonar la «blandura». Por eso desde entonces (octubre de 2025-septiembre de 2026) el número de pueblos y asentamientos que han quedado bajo control de Rusia ha sido de 465, de los cuales 52 han sido en este mes de septiembre y, de ellos, 27 en Jarkov. Por dar un dato comparativo, de octubre de 2024 a septiembre de 2025 fueron 279 los asentamientos controlados por Rusia.

Sin embargo… tras la «tempestad Lavrov» contra Rubio y EEUU, llega la calma, como no podía ser menos por parte de los euroatlánticos. Os lo dije más arriba. En 10 días. Con esta gente hay que ser muy, pero que muy cautos. Incluso lo deberían ser los pro-rusos alternativos más rusos que los rusos. Porque no hay que hacer caso a casi nada de lo que dicen, aunque lo repitan mil millones de veces. Eso si no se vive en un mundo alternativo, por supuesto. Por si ayuda, ahí está la fecha de lo penúltimo de esta gente.

 

La oferta transmitida por el paladín de los euroatlánticos Dmitriev, que es el enviado especial de Putin para esto, es que se puede comenzar con una «suavización» de las sanciones contra Rusia a cambio de una «mejora de las relaciones comerciales especialmente en materia energética». Esto es miel para los labios trumpistas en estos momentos. Si hay que hacer caso al estercolero mediático, la idea es «reintegrar a Rusia a la economía global, ampliar el diálogo entre Rusia y Estados Unidos más allá del conflicto ucraniano y crear oportunidades para cerrar acuerdos lucrativos en los sectores de energía y materias primas». Para que respiren en Vitigudino, si es miran lo que pasa alrededor del esbozo, esto no lo he encontrado en los medios rusos.

Lo que sí hay es la amenaza, porque lo es, de usar armas nucleares para defender Kaliningrado, ese lugar que los psicópatas de la OTAN dicen que podrían tomar en dos días. Esta es la nota oficial que están repartiendo todas las embajadas rusas en Europa: «Existe información de que la OTAN está preparando un bloqueo aéreo y marítimo de Kaliningrado y la región circundante. No cabe duda de que Rusia estará preparada para utilizar todo su arsenal, incluidas las armas nucleares, para defender su territorio si los países de la OTAN intentan aislar la región de Kaliningrado del resto del país. En tal escenario, el riesgo de un enfrentamiento armado es elevado, y es probable que Rusia lance ataques preventivos contra centros de toma de decisiones en los países de la Alianza en una fase temprana del conflicto«.

Palabras mayores. Según un informe de este año del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, que proporciona datos sobre los países con armas nucleares, Rusia posee el mayor arsenal de armas nucleares del mundo: aproximadamente 5.420 ojivas. De estas, 1.800 están listas para su uso inmediato.

Ha sido la embajada rusa en Bélgica, la que mantiene contactos oficiales con la OTAN, la encargada de hacer llegar esto a donde tiene que llegar y por un conducto oficial y no por un simple discurso o declaración, o decenas de declaraciones. Queda claro que cualquier intento de aislar Kaliningrado aumenta drásticamente el riesgo de un conflicto armado directo. Rusia dice estar dispuesta a usar «todo su arsenal». La OTAN ha confirmado que ha recibido el documento ruso y añade que condena la «retórica nuclear irresponsable». Esto debería servir para aclarar un poco las cosas del mundo real al mundo alternativo: las palabras se las lleva el viento, los documentos oficiales -al igual que los contactos oficiales- son los que quedan y a los que hay que hacer caso.

Pero hay más. El mismo día en que se publicaba lo del derechista Dmitriev -enviado especial de Putin, no hay que olvidarlo- en su nuevo viaje a EEUU (día 29), Lavrov volvió a la carga: en una reunión del Club Valdai, el centro de pensamiento y foro de debate principal de Rusia, rechazó explícitamente las propuestas de los euroatlánticos para mejorar las relaciones con Occidente, aunque, como sigue siendo ministro de Exteriores, se vio en la obligación de sacar la cara por Trump, que no por EEUU: «Trump comprende mejor las preocupaciones de Rusia sobre Ucrania. Trump nos lo ha dejado claro [se refiere a que dijo que el país 404 no puede unirse a la OTAN y que «hay que reconocer la realidad sobre el terreno»] pero cuesta erradicar la causa de la raíz del problema».

 

Añadió además algún pero significativo a lo anterior, y esto es lo más importante de lo dicho por Lavrov: «Creíamos que, al resolver el problema de Ucrania basándonos en el consenso que propusimos y aceptamos en Anchorage, todo estaría bien. Pensábamos que el problema se había resuelto en Anchorage. Además, Zelenski había dicho que cumpliría su palabra. Incluso habíamos hecho concesiones, concesiones importantes. No resolvió todos los problemas, pero encaminó los asuntos restantes hacia una solución política, para finalmente llegar a un acuerdo sobre los temas de Jersón y Zaporiyia. Sin embargo, poco más de un mes después de la reunión de Anchorage, se impusieron sanciones a Lukoil y Rosneft. Como acabo de mencionar, Trump también extendió todas las sanciones impuestas durante la era Biden, y así sucesivamente. Esto incluía no solo la venta de armas a Europa, que luego se entregarían a Ucrania gratuitamente, sino también la financiación directa de Estados Unidos, incluyendo subvenciones, préstamos y apoyo a través de los canales del Pentágono. Así que, efectivamente, aquí hay un problema». ¿A que suena a ritual, de esos que no gustan a los papistas de Vitigudino? Anchorage fue en agosto de 2025, el malestar militar se conoció en octubre de ese mismo año, cuando, como dice Lavrov, se constató, ellos, los militares, que lo del «espíritu de Anchorage» era eso, un espíritu… al que los euroatlánticos siguen adorando, por mucho que digan o dejen de decir sobre la «eliminación de las causas profundas», lo repitan desde el 2022 o desde la edad de piedra.

 

Lavrov es un grano en el culo de los euroatlánticos. Siendo muy entusiasta hablaría incluso del concepto marxista de «agudización de las contradicciones», la intensificación de los conflictos -en este caso entre quienes miran al oeste, euroatlánticos, y al este, euroasiáticos- para acelerar la crisis y provocar un cambio de postura en el Kremlin.

Esta pelea entre los euroatlánticos y los euroasiáticos es apasionante, aunque puede que este haya sido el último servicio de Lavrov como ministro porque nada más terminar su discurso en Valdai dimitió como diputado. Mejor dicho, anunció que no recogerá su acta de diputado pese a haber sido elegido en las listas de Rusia Unida.

Digo esto porque se habla del reemplazo de Lavrov como ministro de Exteriores. Se argumenta su edad (76 años), y tras las elecciones recién celebradas no es descartable una remodelación del gobierno ruso, esa que prometió Putin en 2024 y que no hizo finalmente. Original y traducción. Interpretadlo como queráis.

 

 

Hoy es el turno de Putin en el Club Valdai. Si refuerza o no la postura de Lavrov será determinante para entender qué está pasando.

P.D.- Hamas y la Yihad Islámica han llegado a un acuerdo con la Corriente de Reforma Democrática, una facción liderada por Mohammed Dahlan, un antiguo alto cargo de Fatah, para formar una alianza electoral que apoye una «lista nacional unificada» de cara a las elecciones legislativas palestinas previstas para el 28 de noviembre. A ella se van a sumar otros grupos palestinos, aunque no he conseguido saber cuáles más, e independientes.

Cuando se supo de estas negociaciones, en agosto, os dije que esa alianza englobaría a Hamás, Yihad Islámica, Frente Popular de Liberación de Palestina, los Comités de Resistencia Popular, la corriente reformista de Fatah y otras fuerzas políticas y personalidades independientes como Nasser Al-Qudwa, sobrino de Arafat y ex representante de la OLP en la ONU. No me equivoqué, por lo que es de suponer que estas fuerzas mencionadas estarán también en ella.

P.D. 2.- Francia está inmersa en una serie de huelgas contra la congelación salarial de todo el mundo menos de los policías. El gobierno macronista ha dicho que va a congelar para el 2027 el salario base utilizado para calcular los sueldos de los empleados estatales, el personal militar y los trabajadores sanitarios, quienes, entre la congelación salarial y el repunte generalizado de la inflación, han perdido más del 16% de su poder adquisitivo solo en lo que va de año. Francia es el único país europeo donde el movimiento sindical todavía es fuerte, y lo muestran.

La «democracia», los «valores» y todas esas monsergas occidentales, también se muestran. Como veis, son muy valientes con los adolescentes.

P.D. 3.- El 1 de octubre de 1949, Mao Zedong proclamó la fundación de la República Popular China (RPC) desde la Tribuna de Tiananmen. Ese acto marcó el fin de un siglo de agresión extranjera y guerra civil. Este año, la RPC celebra su 77 aniversario.

La jornada comienza al amanecer con una ceremonia de izamiento de la bandera en la Plaza de Tiananmen, donde multitudes se congregan antes del amanecer para presenciarla. Banderas nacionales adornan calles y edificios en todo el país. Una enorme cesta de flores se erige frente al Monumento a los Héroes del Pueblo, y los fuegos artificiales iluminan el cielo nocturno en muchas ciudades. Esto da pie a una semana festiva, del 1 al 7 de octubre, que se conoce como la «Semana Dorada». Cientos de millones de personas viajan para visitar a sus familias, explorar el país y descansar. Este año también se celebra el primer Día Nacional del XV Plan Quinquenal (2026-2030), que abre una nueva etapa en el desarrollo de la RPC.

P.D. 4.- Las elecciones de Brasil este fin de semana son determinantes para el futuro de América Latina.

El Lince

El levantamiento del Sahel y los papistas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *