Lo que comenzó como una revisión de rutina en el procesamiento de datos térmicos e imágenes espaciales terminó en el hallazgo del mayor cráter de impacto reciente jamás registrado en el sistema solar. La colisión, provocada por un asteroide o cometa del tamaño de un edificio de hasta seis pisos, dejó una cicatriz colosal en la superficie del satélite terrestre.

Esta vista lateral (a 55° respecto a la vertical) hacia el este abarca una zona de la Luna de unos 2.4 km de ancho. Fue tomada por la Cámara de Ángulo Estrecho del Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA el 3 de marzo de 2026. Crédito: NASA Goddard/Intuitive Machines.
El hallazgo fue realizado por Robert Wagner, especialista en procesamiento de imágenes de Intuitive Machines que trabaja con el equipo de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA. Durante el análisis de un mapa lunar, un brillo inusual rodeado por una aureola oscura captó de inmediato su atención.
«Simplemente me detuve, dejé todo y empecé a investigar qué era ese punto», relató Wagner sobre el momento en que descubrió la estructura.
Vista ampliada del cráter McGetchin, encerrado en un círculo a la izquierda, junto a una imagen del «antes» a la derecha. Crédito: NASA Goddard/Intuitive Machines/Robert Wagner.
Bautizado oficialmente como McGetchin, en honor al geólogo y científico lunar Tom McGetchin, el cráter se formó en el extremo oriental de la Luna entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024. El impacto generó una oquedad de 222 metros de ancho —equivalente a la extensión de dos campos de fútbol— y 43 metros de profundidad. Los científicos estiman que un evento de esta magnitud ocurre apenas una vez cada cien años.
Sin precedentes modernos
Debido a que la Luna carece de una atmósfera que frene o desintegre los cuerpos celestes, las rocas espaciales colisionan directamente contra el suelo a gran velocidad. Aunque el orbitador de la NASA ha detectado miles de pequeños cambios anuales provocados por fragmentos menores, la escala de McGetchin no tiene precedentes en los registros modernos.
Esta secuencia animada muestra el borde oriental de la Luna antes y después de la formación del cráter McGetchin, ocurrida entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024. La toma posterior al impacto se elaboró con datos del instrumento térmico Diviner de la sonda LRO de la NASA, registrados entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, mientras que las temperaturas previas provienen de mapas térmicos anteriores del mismo instrumento. Crédito: NASA Goddard/UCLA/JHU APL.
El impacto no solo excavó el terreno, sino que alteró las propiedades del suelo a su alrededor. Mediciones realizadas con el instrumento térmico Diviner revelaron la existencia de un «punto frío» de más de 6 kilómetros de ancho en torno al cráter, donde la temperatura nocturna es unos 9 °C más baja que en las zonas circundantes. Esto sucede porque la colisión ahuecó el regolito, haciéndolo menos denso y reduciendo su capacidad para retener calor.
La detección
Detectar este fenómeno requirió comparar meticulosamente imágenes de alta resolución tomadas a lo largo de los años por las cámaras del LRO a 100 kilómetros de altura. Al superponer fotogramas anteriores y posteriores, la anomalía emergió con claridad.
«Fue, con diferencia, el patrón de escombros de impacto más evidente que he visto en una de estas imágenes», afirmó Wagner respecto al nivel de detalle alcanzado por el software de análisis.
Una vista cenital y en primer plano del cráter McGetchin, tomada el 5 de diciembre de 2025 por la Cámara de Ángulo Estrecho (NAC) del Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO). Crédito: NASA Goddard/Intuitive Machines.
Los resultados de esta investigación, publicados en la revista Science Advances, destacan la importancia de monitorear la evolución del paisaje lunar. A medida que la NASA y otras agencias impulsan una presencia humana sostenida y una mayor actividad comercial en la Luna, comprender la dinámica de estos impactos resulta esencial para evaluar los riesgos en la superficie y el comportamiento del terreno ante el paso de futuros vehículos exploradores.
Un asteroide gigante choca contra la Luna creando el mayor cráter registrado en la historia moderna