Ejército de Tierra y Armada ensayan una maniobra inédita en el Báltico que marca un punto de inflexión/El Mando del Espacio vigila los satélites desde la base de Morón con una antena nueva

Redes de helicópteros en el buque Castilla durante Steadfast Dart 26El Ejército de Tierra y la Armada española han protagonizado en el mar Báltico una maniobra que hasta ahora no se había ejecutado desde un buque nacional en un ejercicio aliado de gran escala. El escenario ha sido el ejercicio Steadfast Dart 26, el principal adiestramiento de la OTAN en 2026.

Bajo condiciones invernales extremas y con despliegue en menos de 72 horas, las fuerzas especiales españolas han puesto a prueba una capacidad que redefine su actuación en entornos marítimos complejos. El movimiento, coordinado dentro del Mando Componente de Operaciones Especiales, supone un salto cualitativo en la proyección naval.

El Ejército de Tierra ha validado en el ejercicio Steadfast Dart 26 una capacidad inédita en su historial reciente de operaciones especiales embarcadas. La maniobra, desarrollada junto a la Armada española en el mar Báltico, consolida el papel de España como actor clave dentro de la arquitectura de respuesta rápida de la OTAN, según el marco operativo definido por la propia Alianza Atlántica en su estructura de fuerzas.

Una capacidad nunca empleada desde un buque español

El buque de asalto anfibio Castilla se ha convertido en plataforma avanzada para operaciones especiales en un entorno multinacional de alta exigencia. Desde su cubierta, helicópteros militares ejecutan inserciones y extracciones rápidas en el mar mediante redes AirTEP, un procedimiento que hasta ahora no se había empleado embarcado en un buque español dentro de un ejercicio de esta magnitud.

La técnica permite a los operadores descender y reembarcar con rapidez cuando las condiciones impiden una toma convencional. En escenarios de interdicción marítima, rescate o neutralización de amenazas en litoral hostil, este procedimiento reduce los tiempos de exposición y aumenta la seguridad de la fuerza.

Cuerda rápida y extracción en entorno marítimo.

Las maniobras incluyen ejercicios de cuerda rápida, inserción vertical y extracción inmediata en cubierta. El objetivo era comprobar la entre tripulación naval, dotaciones aéreas y equipos de operaciones especiales bajo presión operativa realista.

Las condiciones meteorológicas del invierno báltico, con nieve y temperaturas bajo cero, obligaron a adaptar parte de los procedimientos. La fase CET/FIT, centrada en la integración de fuerzas y el perfeccionamiento táctico, exigió ajustes dinámicos en planificación y ejecución.

El liderazgo español en operaciones especiales de la OTAN

En 2024, el Mando Conjunto de Operaciones Especiales asumió el liderazgo del Mando Componente de Operaciones Especiales de la Fuerza de Reacción Aliada. Esta responsabilidad implica generar, certificar y mantener la disponibilidad de una capacidad de respuesta inmediata en el ámbito de operaciones especiales.

Tras casi dos años al frente de esta estructura, Steadfast Dart 26 ha supuesto la validación operativa en un escenario multidominio. Las fuerzas españolas se desarrollan por tierra, mar y aire en un plazo reducido, demostrando capacidad de proyección acelerada.

Estructura operativa desplegada

  • Cuartel General del SOCC bajo mando español.
  • Grupo de Tareas Terrestres de Operaciones Especiales.
  • Grupo de Tareas Marítimas de Operaciones Especiales.
  • Equipos de integración aire-tierra.
  • Unidad aérea de ala rotatoria para operaciones especiales.

Este entramado permite coordinar misiones complejas con apoyo logístico, sistemas de mando y control y enlace permanente con otros componentes aliados.

La BRIPAC y el fuego real bajo la nieve

Entre las unidades participantes destacó la Brigada Paracaidista, integrada en el componente terrestre. Sus zapadores y equipos especializados operaron en condiciones de nieve y visibilidad reducida, reforzando la interoperabilidad con contingentes aliados.

Las actividades incluyen tiro real, inserciones helitransportadas y explotación técnica de evidencias. Esta última capacidad resulta esencial en escenarios contra amenazas híbridas o redes terroristas, donde la obtención y análisis de material sensible es determinante.

Evacuaciones sanitarias y apoyo aéreo cercano

La unidad aérea de ala rotatoria coordinó evacuaciones médicas con participación de medios italianos y cheques. Estas misiones exigen sincronización milimétrica entre aeronaves, personal sanitario y cadena de mando.

Además, los equipos JTAC españoles dirigieron acciones de apoyo aéreo cercano, integrando fuegos con aeronaves desplegadas en el flanco este de la OTAN. La interoperabilidad se puso a prueba en tiempo real, con integración de sensores y capacidades ISR aliadas.

Innovación tecnológica en entorno multidominio

El despliegue también ha servido como banco de pruebas para nuevas soluciones tecnológicas. El componente español explora proyectos vinculados a sistemas no tripulados, capacidades contra drones y herramientas avanzadas de mando y control.

La evolución de las amenazas en el entorno OTAN, marcada por el uso masivo de UAS y guerra electrónica, obliga a integrar sensores en red y sistemas de decisión acelerada. La experimentación durante Steadfast Dart 26 permite validar estos desarrollos en condiciones realistas.

Proyección estratégica en 2026

El ejercicio Steadfast Dart 26 confirma el papel central del Ejército de Tierra dentro de la arquitectura aliada de respuesta rápida. La utilización por primera vez de redes de helicópteros embarcadas en el buque Castilla refuerza la capacidad española para actuar en escenarios marítimos complejos, consolidando su liderazgo operativo en 2026 y su compromiso con la seguridad colectiva de la OTAN.

https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/defensa/ejercito-tierra-armada-ensayan-maniobra-inedita-baltico-que-marca-punto-inflexion/202602210635001004828.html

El Mando del Espacio vigila los satélites desde la base de Morón con una antena nueva

Nueva antena para vigilar satélites en Morón (Firma: Ejército del Aire).

El Ejército del Aire cuenta con un Mando del Espacio y, dependiente de este último, un Centro de Operaciones y Vigilancia Espacial. Acaba de dar un paso clave para contar con una nueva fuente de datos críticos sobre objetos espaciales.

El Ministerio de Defensa decidió hace unos años modificar el nombre del Ejército del Aire y añadirle la coletilla “ y del Espacio ” por la importancia creciente para la defensa de lo que sucede más allá del espacio aéreo, en una franja de muchos kilómetros desde la superficie terrestre en la que orbitan los satélites y que es, también, un dominio de las operaciones militares.

 

 

Por eso el Ejército del Aire cuenta en su estructura con un Mando del Espacio , del que dependen dos unidades distintas .

Observación y vigilancia: satélites, Tierra y espacio

Centro de Sistemas Aeroespaciales de Observación (CESAEROB)

Por un lado, gestiona la información que envían desde el espacio los satélites militares del Ministerio de Defensa , como el PAZ , que fotografían y captan imágenes de la superficie terrestre .

De eso se encarga el Centro de Sistemas Aeroespaciales de Observación (CESAEROB) , “la unidad que tiene por misión satisfacer, mediante el uso de Sistemas Aeroespaciales de Observación de la Tierra, las necesidades de información e inteligencia de las altas autoridades gubernamentales y de las Fuerzas Armadas , con el fin de apoyar las tomas de decisiones, llevar a cabo la valoración adecuada de riesgos y contribuir al ejercicio de la acción del Estado”.

Centro de Operaciones y Vigilancia Espacial (COVE)

Si ese centro se encarga de la observación de la Tierra desde el espacio , el Centro de Operaciones y Vigilancia Espacial (COVE) tiene la misión inversa: observar desde la Tierra lo que ocurre en el espacio .

Entre otras funciones, vigila la reentrada en la atmósfera de objetos espaciales , la mayoría de los cuales se desintegra, pero que en algunos casos pueden suponer un peligro si llega a la superficie.

 

 

Torrejón de Ardoz y otras bases: nodos estratégicos del espacio

El Mando del Espacio , el Centro de Sistemas Aeroespaciales de Observación y el Centro de Operaciones y Vigilancia Espacial tienen sus oficinas ya buena parte de su personal, como analistas, en la base aérea de Torrejón de Ardoz .

Pero depende también de capacidades distribuidas en otras bases militares . Una de ellas, clave para la incipiente capacidad espacial de las Fuerzas Armadas , es la base aérea de Morón de la Frontera , en la provincia de Sevilla.

Base aérea de Morón y nuevo convenio con GMV: impulso al seguimiento satelital

El Ministerio de Defensa acaba de firmar un convenio con la empresa tecnológica GMV para instalar una antena del sistema Focusear en la base aérea de Morón. ¿Su objetivo? El seguimiento de satélites .

El elemento que se va a instalar en Morón es una antena de recepción pasiva de radiofrecuencia , que permitirá al Ejército del Aire tener también acceso a datos del sistema Focusear de GMV .

“Estos datos reforzarán la actual capacidad de monitorización y control ” del Centro de Operaciones y Vigilancia Espacial , destaca GMV .

Esa unidad del Ejército del Aire ya opera otro sistema de GMV : un sistema de Conocimiento y Control de la Situación Espacial (CCSE) , basado en el software Ecosstm .

Este acuerdo supone, según la empresa, “un hito que refuerza las capacidades nacionales en el seguimiento de satélites en órbita geoestacionaria y consolida la colaboración público-privada en este ámbito estratégico”.

Antena Focusear: innovadora tecnología para el control de satélites

¿Qué supone más concretamente el convenio?

 

 

En la base aérea de Morón de la Frontera , donde operan varias unidades del Ejército del Aire (como el Ala 11 , de Eurofighter) y también hay militares estadounidenses, se desplegará una antena parabólica de 2,7 metros de diámetro .

Está diseñado para recibir las señales emitidas por los satélites sin generar emisiones ni interferencias electromagnéticas , “garantizando así un funcionamiento completamente seguro ”, presume GMV.

Ventajas clave del sistema Focusear de GMV

La compañía destaca de su sistema Focusear que “es una solución innovadora de sensores pasivos que permite el seguimiento automatizado y continuo de todos los satélites que emiten en Europa desde la órbita geoestacionaria —a unos 36.000 kilómetros de la Tierra— en banda Ku , la misma utilizada para la televisión satelital y las comunicaciones”.

GMV proporciona datos de este sistema tanto a sistemas civiles de vigilancia espacial (como el EU SST) como a los propios operadores de satélite , reforzando la monitorización y el control del entorno orbital .

Consolidación de la vigilancia espacial: relevancia para la defensa y la soberanía

En el acto de firma del convenio, el Jefe de Estado Mayor del Aire , general del aire Francisco Braco , habló de la relevancia crítica que el dominio espacial ha adquirido para las operaciones militares y los servicios que proporciona a la sociedad, así como del papel estratégico de España en el ámbito de la defensa y la soberanía espacial .

“La firma de este convenio entre el Ejército del Aire y del Espacio y GMV representa un hito más para la consolidación de las capacidades nacionales de vigilancia espacial y conocimiento del dominio espacial ”, sostuvo Braco, ya que “con esta nueva antena, el Centro de Operaciones y Vigilancia Espacial dispondrá de una nueva fuente de datos críticos sobre objetos espaciales que contribuirán a mejorar nuestra conciencia situacional espacial ”.

https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/defensa/mando-espacio-vigila-satelites-base-moron-antena-nueva/202602210010291005191.html

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