Mientras las redes sociales continúan fascinadas con la famosa «medusa marciana» —esa curiosa silueta retratada tiempo atrás por el propio Curiosity y que muchos compararon con un trípode de La Guerra de los Mundos—, el mismo vehículo robotizado de la NASA ha captado un nuevo enigma en el suelo de Marte. Se trata de una serie de insólitas perforaciones que desafían las explicaciones geológicas tradicionales.
Vista en detalle de uno de los anchos agujeros hallados en la superficie de Marte, de aproximadamente 1 centímetro de diámetro. La imagen es un mosaico compuesto por la cámara MAHLI del rover Curiosity el 19 de agosto de 2026 (Sol 4989). Crédito: NASA/JPL-Caltech/MSSS
El hallazgo tuvo lugar mientras el explorador avanzaba por Valle Grande, una extensa zona que atraviesa las capas ricas en sulfato del monte Sharp. Aunque ver hoyos en un planeta castigado por meteoritos y vientos no es algo inusual, la estructura de estas cavidades ha dejado perplejo al equipo científico de la misión.
Por lo general, los pequeños huecos en el lecho rocoso se producen cuando los nódulos minerales más duros terminan erosionándose y desprendiéndose de la matriz blanda que los rodea. Sin embargo, las marcas descubiertas por el Curiosity rompen con este patrón conocido: son notablemente más anchas, muy poco profundas y no muestran rastro alguno de las piedras u objetos que alguna vez debieron haber ocupado ese espacio.
Para intentar descifrar el fenómeno, los investigadores pusieron a trabajar de inmediato los instrumentos ópticos del explorador. La cámara de lente manual (MAHLI) tomó imágenes de primer plano a gran detalle, mientras que la Mastcam capturó mosaicos fotográficos en estéreo para construir modelos digitales de elevación tridimensionales.
Esta imagen tomada por el Curiosity en 2023 muestra lo que parece ser una «medusa» o «trípode» caminando por la superficie de Marte. Esta anomalía o curiosidad fue una de las noticias más leídas de nuestro sitio web el mes pasado. Crédito: NASA/JPL-Caltech-MysteryPlanet.com.ar.
Esta reconstrucción en 3D permitirá medir con exactitud la geometría de las oquedades y trabajar hacia atrás en el tiempo para deducir su formación. No obstante, el origen definitivo sigue siendo un misterio: podría tratarse de un proceso de erosión desconocido, una propiedad insólita de la roca o algo completamente distinto sobre lo cual solo queda esperar.
Escalada récord y nuevos indicios del pasado marciano
Este desconcertante descubrimiento coincide con una etapa de grandes hitos para la misión. Tras 14 años de travesía ininterrumpida y a finales de agosto de 2026, Curiosity celebró haber alcanzado una elevación acumulada de 1.000 metros en su ascenso por el monte Sharp. En esta fase, el rover dejó atrás el complejo terreno mineralizado conocido como «boxwork» —moldeado por antiguas aguas subterráneas— para adentrarse en estratos que guardan el registro de cómo el planeta rojo se transformó en un mundo seco.
Panorámica que ofrece una vista hacia abajo por la ladera del monte Sharp. Crédito: NASA/JPL-Caltech/MSSS.
A medida que escala hacia zonas más elevadas, el rover no solo se enfrenta al misterio de las perforaciones. Instrumentos de precisión como ChemCam y APXS también se encuentran analizando capas rocosas grises y rugosas que muestran una resistencia a la erosión y una composición química totalmente diferentes a las del terreno habitual.
A pesar de afrontar pequeños contratiempos operativos —como la pérdida temporal de un día de trabajo por un fallo en el enlace descendente de datos— y de vigilar una tormenta de polvo regional que afortunadamente se disipó, la misión continúa a paso firme. La investigación sobre qué provocó estos agujeros tomará tiempo, confirmando que Marte aún conserva secretos capaces de sorprender a la ciencia.